Noticias
Diciembre 2006
De cárcel de Puente Alto:
Reclusos aprenden a ser microempresarios
![]() |
Un grupo de siete profesionales voluntarios de Fundación Trascender realizó talleres de contabilidad, administración, leyes laborales y financiamiento, entre otros, para alrededor de 40 presos.
“Lo que más me interesó para aplicar fue la clase de las 5 fuerzas de Porter”, sostiene Mario Sepúlveda (42), que lleva tres años en la cárcel y su condena dura hasta 2017.
Mario asiste a la Escuela Camino de Luz, ubicada en la cárcel de Puente Alto. Junto a alrededor de 40 reclusos participó durante seis sábados por la mañana en el taller de microempresa, impartido por siete profesionales voluntarios de Fundación Trascender.
Esta actividad extraprogramática surgió como una forma de apoyar el trabajo de rehabilitación, dirigido por el director de la Escuela Camino de Luz, Ricardo Fernández, a través de talleres de oficios, orientación valórica y la formación de monitores que se transforman en líderes positivos dentro de su pabellón.
![]() |
Parte del grupo de profesionales voluntarios: Mercedes Rivadeneira (Corporación Educacional Puente Alto), Verónica Corvalán, ingeniero civil, Alfredo Guzmán, ingeniero comercial, Julio Rojas, contador auditor, Rodrigo Castro, ingeniero comercial, Carlos López, ingeniero civil y Pamela Caldera, mediadora familiar. (Falta Mauricio Salgado, sociólogo) |
El profesional voluntario, Carlos López, ingeniero civil, cuenta que al elaborar el taller se plantearon que la meta sería que uno o dos desarrollaran un negocio, pero vieron que había mucho más potencial. “Los voluntarios llegábamos nerviosos y nos íbamos muy contentos. Agradecemos mucho el respeto y cariño”.
Rodrigo Castro, ingeniero comercial, afirma que “lo que más me llamó la atención fue el avance en cuanto a manejo de términos”. Y Pamela Caldera, mediadora familiar, confirma esta percepción: “Estudiaban. De una clase a otra pasaron a preguntarme por real y el nominal”.
Por su parte, Ricardo Fernández califica con un 7 el taller: “Los contenidos son muy buenos y se nota que saben. Aunque no tienen formación en pedagogía, tienen la voluntad del quehacer educativo y lo han logrado”.
Juan Molina, monitor de mueblería: “Las clases me han servido para conocer las reglas legales y cuando tenga mi mueblería voy trabajar sin cometer errores”
|




