Noticias
Marzo
Puerto Montt:
Sicólogo voluntario apoya a equipo en reestructuración de Centro El Encuentro
Patricio Iturrieta se transformó en un completo asesor, que, entre otras cosas, permitió a El Encuentro ganar licitación para administrar su programa dedicado a personas con esquizofrenia.
“No tengo palabras para expresar el apoyo que nos ha dado. Estábamos emocionalmente sobrepasadas y nos ha dado la confianza para sentir que podemos lograr todo lo que nos proponemos”, explica Fabiola Venegas, subdirectora del Centro el Encuentro Camino a la Integración, sobre la asesoría que Patricio Iturrieta, sicólogo profesional voluntario les ha entregado.
El Encuentro es una organización comunitaria que trabaja en forma ambulatoria con personas que padecen esquizofrenia y hasta el año pasado, funcionaba como un programa del Hospital Base de Puerto Montt, cuya administración y gestión de recursos humanos estaba a cargo de una empresa. Sin embargo, el año 2009 finalizó la licitación que otorgaba la administración a esta empresa y la directora y subdirectora de El Encuentro tuvieron que hacerse cargo de esas labores y postular a la licitación. Todo esto conmocionó a las encargadas, quienes no tenían ninguna experiencia en estos temas y tampoco una formación profesional para enfrentar el proceso de licitación.
Se dio la casualidad que Patricio había comenzado en agosto una capacitación al equipo en contención de los pacientes, cuando se dio este proceso cambio. Desde entonces, las asesora en su reestructuración, lo que ha implicado desde, guiar en los trámites bancarios hasta la representación en la licitación. Tras la adjudicación, actualmente colabora en la selección de un equipo que se compondrá de un sicólogo y un asistente social. Además comenzó a hacer terapias, mientras arma el equipo.
Para Patricio ha sido una experiencia de crecimiento personal. Él llegó a vivir Puerto Montt en junio de 2009 para trabajar en un colegio, sin embargo, anteriormente se había dedicado a la gestión de personas en el ámbito de la adopción, así que quería acompañar su nuevo trabajo de una labor social. No sabía cómo ni dónde, hasta que a través de un amigo supo de Fundación Trascender.
“Sentí un compromiso de apoyar, porque quedaron solos, sin profesionales, ni coordinación técnica. Me he encariñado con la institución y creo que se partió con algo, pero se logró un impulso mucho más potente. Me siento parte, pero en algún minuto deben volar con alas propias y yo seguir vinculado en proyectos específicos. Nunca voy a perder contacto”, concluye Patricio.