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Agosto 2008
Voluntaria enseñó a papás a enfrentar problemas educativos más comunes
Ana María Morales, sicóloga y profesional voluntaria, realizó un taller a los apoderados del centro de estimulación para niños de Pelluco, Puerto Montt.

“Conocer a esas personas, su mundo, sus anhelos y lo que piensan, fue una experiencia realmente enriquecedora”, destacó la sicóloga Ana María Morales del proyecto que realizó, como profesional voluntaria de Fundación Trascender, en el Rincón de la Familia.
Ana María efectuó un taller de tres sesiones a 10 padres, que participan el centro de estimulación para niños, Rincón de Familia, ubicado en Pelluco, al este de Puerto Montt.
El curso estuvo orientado a generar estrategias de manejo parental para las distintas etapas del desarrollo de los niños. En el caso de los menores de dos años se abordaron las pataletas; de llos escolares, la comunicación efectiva para el fortalecimiento de la autonomía; y de los adolescentes, el fortalecimiento de la confianza con los padres y la relación con los amigos.
Margarita Romero, coordinadora del Rincón de la Familia, explica que la necesidad de realizar este taller surgió de las pesquisas efectuadas en los encuentros con los padres. Este centro de estimulación atiende a dos grupos de 10 menores de 0 a 5 años con sus padres o apoderados, dos tardes a la semana, cada uno. En las jornadas, las encargadas del centro trabajan con los niños y los padres, tanto en forma conjunta, como separada.
El taller fue diseñado por la profesional voluntaria junto a los apoderados, quienes plantearon sus inquietudes y la forma en la que les gustaba trabajar. Los resultados fueron excelentes, no sólo por la activa participación de los padres, sino que también por los efectos concretos en los niños.
“Ana María es muy asertiva y llegó al grupo de una forma muy sutil. Incluso pude ver cómo han aplicado lo aprendido: Una mamá de 4 hijos hizo una planificación con tareas, premios y castigos, y luego sorteó las distintas tareas entre ellos. Ella quedó muy contenta, porque sus hijos saben qué deben hacer. Otra mamá tenía un hijo hiperactivo y se motivó mucho con el taller, así que se puso a trabajar con él sólo conversando. Luego de las vacaciones de invierno, el niño llegó muy cambiado”, cuenta Margarita como ejemplos.
Por su parte, la profesional voluntaria también observó mejoras, ya que les daba tareas y en las sesiones siguientes veía cómo habían aplicado los conocimientos. Además quedó muy contenta con la experiencia: “Por mi profesión, trabajar con la comunidad es algo que siempre me ha apasionado. En lo personal, conocer a estas personas fue muy enriquecedor; se generó un ambiente muy especial, donde se abrieron y hubo que contenerlas. Lo más loco, es que me daban las gracias, pero yo sentía que yo era la que más había aprendido y que quedaba en deuda. Se generó un vínculo especial, uno de compromiso, no sólo de cariño”, expresó Ana María Morales.
Sin duda, el vínculo se tradujo en obras, ya que la sicóloga comenzará próximamente un nuevo proyecto de asesoría profesional, pero esta vez será más ambicioso, ya que desarrollará el proyecto educativo institucional del Rincón de la Familia. Como es una gran iniciativa y Ana María trabaja en la Universidad Austral, invitará a alumnos en práctica a participar.
Margarita Romero, coordinadora del Rincón de la Familia Ana María Morales, sicóloga educacional, profesora Universidad Austral |

