la
travesía del amor conyugal
ricardo capponi, psiquiatra
UC
Resumen
de la charla ofrecida a los voluntarios de trascender el martes 4 de
diciembre en la Universidad Adolfo Ibáñez.
perspectiva
psicológica
Esta
exposición pretende entregar una visión de la vida en pareja mirada
desde la perspectiva psicológica. Existen otras muchas maneras de
abordar la pareja, pero me remitiré a la perspectiva psicológica que
es la que domino. La elección de pareja en Occidente ha evolucionado
marcada por los elementos que determinaron la unión del hombre y la
mujer. Hace 20 millones de años el hombre como género humano vivía
en la promiscuidad (primates). Después se estableció un sistema de
harenes, los cuales agrupaban a un macho y un grupo de hembras
encargadas de propagar esa especie y carga genética. Este sistema se
dio a la perfección mientras el hombre vivió en la selva, en una
ambiente geográfico y climático protegido. Cuando estas condiciones
comenzaron a cambiar, el hombre se ve obligado a desplazarse en busca
de alimentos y un hábitat más adecuado para subsistir, entonces surge
una nueva forma de relación humana basada en la monogamia,
principalmente porque facilitaba el transporte de la familia de un
lugar a otro. El hombre con su hembra y sus crías se trasladaba en
busca de alimento. Es por ello que se dice que la monogamia se
estableció como una forma de salvaguardar los grupos humanos y
preservar la especie. Se habla de una etapa de deseo erótico porque el
hombre buscaba a una hembra con el objeto de procrear. Se persigue a la
hembra atractiva y resistente, aquella que parecía mejor capacitada
para tal tarea. La mujer, en tanto, buscaba un hombre fuerte capaz de
protegerla de las inclemencias del medio y que le brindara hijos. Este
tipo de unión es la que dio pie al amor erótico, donde la elección
de pareja es motivada por el deseo. Más tarde, el amor erótico es
reemplazado por el amor convenido. Las parejas se unen por medio de un
acuerdo en el que ambas partes negocian una unión (dotes). La pasión
erótica pasa a ser un estado peligroso y altamente inmoral, esta
postura es avalada por la Iglesia católica que condena la pasión
erótica. "Nada peor que amar a la esposa como un amante",
dice San Gregorio. Durante el s XVIII se pasa a un amor romántico. El
acento no está puesto en el sexo, sino en la imagen idealizada del
otro. El amor erótico, entonces, queda suscrito al amante o a la
querida.
factores
que gestaron el amor maduro
Durante
el s XIX comienza a gestarse el amor sexual maduro, la unión se
produce por amor apasionado. Algunos factores contribuyeron a gestar el
amor maduro: -Derechos civiles de las mujeres -Independencia económica
de la mujer -Importancia de la sexualidad -Incorporación de los
anticonceptivos -Búsqueda de la realización personal -Importancia de
la pareja para el desarrollo del niño -Descripción del ciclo vital y
sus crisis. -Importancia de la intimidad. Al establecerse una relación
paralela entre el hombre y la mujer comienza a gestarse esta nueva
forma de unión. La mujer no esta supeditada a la casa y al cuidado del
marido y los niños; igualmente no está obligada a esconder sus
necesidades sexuales, sino todo lo contrario, se valora su
incorporación activa en la relación sexual de pareja; la mujer tiene
voz y puede reclamar sus derechos, de toda índole; entre otros. Todos
estos aspectos hacen que hombre y mujer se planteen la pareja como un
desafío que deben asumir juntos y al cual le deben la misma devoción,
con los mismos derechos y ventajas. En la etapa de una persona, se pasa
por diferentes estados de "amor". El primero, satisfacción
inestable, es donde el niño(a) permanece aún en la casa de sus
padres, pero comienzan los primeros signos de disconformidad. Esta
satisfecho con ellos, se siente cómodo en su compañía, pero comienza
a percibir que algo le falta. En el segundo, de pre enamoramiento, la
persona comienza su búsqueda de pareja. Los padres ya no son
suficientes. Siente soledad y carencia. Surgen expectativas de
encontrar una persona que llene ese vacío. El tercero, de
enamoramiento, es cuando se produce un vínculo ilusorio. Ha encontrado
una pareja, pero la idealiza, es una etapa de plena exaltación donde
crecen aceleradamente las expectativas. Por último, está el amor
estable, que es cuando la persona aterriza, es capaz de mirar al otro
sin esa nube de idealismo. Se produce un aterrizaje de las expectativas
y el apego. Para cumplir cada una de estas etapas la persona debe ser
capaz de superar la anterior. Por ello, para pasar de la satisfacción
inestable al pre enamoramiento debe vivir la separación del vínculo
paterno. Debe vivir su duelo. Para pasar del pre enamoramiento al
enamoramiento debe vivir la idealización y dependencia de ese amor.
Por último, para pasar al amor estable debe renunciar al narcisismo,
es decir, a la búsqueda de satisfacciones personales.
pilares
del amor conyugal
-proyectos
en común
-capacitación
emocional: contención mutua
-comunicación
-amor sexual
Proyectos
Comunes: Los proyectos comunes son básicos en una pareja, pues generan
estabilidad, sentido de pertenencia y de formar un equipo. Existen
varios tipos de proyectos entre los que se cuentan los proyectos
materiales. Crean estabilidad emocional y se refieren a la concreción
de la compra de una casa, un auto, vacaciones, etc. Tener hijos, es
otro proyecto. El deseo de asumir la creación y formación de las
criaturas es algo propio de toda pareja que se consolida, tarde o
temprano, surge el fuerte deseo de prolongarse. Lo atractivo en una
pareja es que efectivamente participen de estos proyectos comunes y que
ambos lo sientan igualmente propios. Es atractiva una pareja que vive
sus proyectos comunes y los siente propios, así mismo, se hace
atractivo que el cónyuge participe y comparta los proyectos del otro.
Proyectos solidarios con la sociedad. Siempre es importante que la
pareja solidarice con la sociedad, se comprometa y asuma alguna causa,
sin olvidar el núcleo y lo importante que es mantenerse como pareja,
pues se puede caer en el fanatismo. Proyectos con sentido de
trascendencia (religiosidad, espiritualidad) La religión y búsqueda
de sí mismo, es importante dentro de una pareja. Si el cónyuge es
capaz de ofrecer una visión clara y una religiosidad profunda será de
mucha ayuda para su pareja. Construcción de una moral común. La
pareja tiene que ser capaz de crear una moral común que implica
ponerse límites. Ellos son los indicados para saber qué es lo que
está permitido y qué no. De ese modo construyen un conjunto de
valores que les permite moverse en la sociedad y saber cómo reaccionar
cuando alguno de los cónyuges falla.
Contención Mutua: La vida
psíquica es una vida expuesta a muchas frustraciones. La madre
contenedora es aquella que puede ponerse en el lugar del niño y lo
acoge. Es aquella que puede dar una respuesta (ya sea una gesto, un
abrazo, un tomada de mano o una palabra) al niño que sufre, que tiene
rabia, que atraviesa una pataleta o una frustración. Lo importante es
que pueda salirse de ella misma, olvidar qué es lo que le pasa a ella
con las pataletas y las rabias del otro y salir en su ayuda, empatizar
con él. Contención que crea significado y ayuda al in side y cambio
psíquico. La pareja cumple un rol muy importante de contención. La
agresión acumulada en el día debe salir y ahí se prueba la capacidad
que tiene el otro de contener esa rabia y acogerla. Le llamo a esto
"locuras privadas", porque cada pareja tiene su propia forma
de descargar rabias y saben cómo gritonearse, patalearse y tratarse en
momentos de rabia. En esto hay que ser respetuoso con otras parejas,
porque todos de una forma u otros resolvemos nuestras psicopatologías
al interior de la pareja. La contención crea un lugar en la mente
Contención incondicional. Jugársela por completo. La contención que
pone límites a la pareja, a terceros. Está en la base del complejo de
Edipo y de nuestra primera atracción: nuestros padres. El niño se
siente atraído por la madre que no posee, porque es de su padre, por
lo tanto vive codiciando el fruto ajeno. La fruta del árbol prohibido,
por eso también que la mujer (hombre) del otro se hace tan atractiva.
A la pareja no le puede faltar ese halo de misterio, de otro siempre
nuevo y diferente, porque sino cae en peligro. Mantener al otro
atraído es el desafío.
Comunicación: Comunicación de contenidos.
Traerle el mundo al otro. Darle cuenta de lo que se está haciendo, en
qué se está y contarle sobre todo, sobre lo que se piensa, sobre lo
que se espera. Compartir el mundo. Comunicación Corpórea y
paraverbal: las mujeres tienen que aprender a valorar este tipo de
comunicación tan típica en los hombres y es aquella que no se
expresa, pero que está dada por la preocupación en detalles, que no
les falte nada a los miembros de la familia para ser ellos mismos.
Comunicación intuitiva: Este tipo de comunicación es importante para
la madre con sus hijos. Adivinarles, adelantarse a descubrir y percibir
las necesidades y aspiraciones del otro. Es esa capacidad de mirar y de
escuchar el mensaje que está bajo las palabras.
Amor sexual: El sexo
dentro de una pareja es el mejor test de salud mental de los cónyuges.
Uno puede descubrir cómo está una persona por su comportamiento en la
cama. El sexo es intuitivo, pero también requiere elaboración y
creatividad. Ambas actitudes son fundamentales en una relación de
pareja. Mostrarse y develarse a través de la relación sexual: Una
pareja creativa, que sabe darse al otro en la cama descubrirá la forma
de entregarse al otro en la vida diaria Etapas por las que se pasa:
Exitación sexual (primera atracción, se tocan, se conocen mutuamente)
Deseo Erótico (existe la intención expresa de formar un todo con el
otro, de estar íntimamente unidos) Amor sexual maduro( la pareja es
capaz de gozar libremente su relación sexual, es capaz de ponerse en
el lugar del otro y adivinarlo. Los hombres deberán descubrir su lado
femenino para saber cómo conquistar a la mujer y qué ritmo llevar; lo
mismo las mujeres, deberán ponerse en el lugar de su cónyuge, conocer
sus ritmos y saber qué es lo que más le gustaría experimentar) La
relación de pareja ha sufrido una fuerte transformación en el último
tiempo, presionados como están por salir del hogar y probarse fuera,
el hombre y la mujer han debido reinventar una forma de hacer pareja;
un desafío que deberán enfrentar entre ambos. El matrimonio es como
una embarcación que zarpa hacia la mar, que necesita proyectos y
motivaciones de ambos cónyuges para salir exitosos. Sólo aquellos que
compartan sus roles al interior de la pareja, tendrán éxito.
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