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Opinión: “En estas vacaciones evitemos el volunturismo”

Ya en plena temporada de vacaciones, también se da inicio al período de los trabajos voluntarios que muchas personas realizan en estas fechas con el fin de darle un sentido solidario a su periodo de descanso. Son diversas las alternativas que se les ofrecen, ya sea dentro de Chile como en el exterior.

A veces motivadas por emergencias como la ocurrida el año pasado producto de los incendios forestales que afectaron el centro sur de nuestro país, que movilizó miles de jóvenes ansiosos por ayudar. Otras, con la motivación de aportar frente a necesidades permanentes de organizaciones o comunidades.

Por cierto, cuando hay algún tipo de carencia, bienvenidas son las manos solidarias de todos quienes desean ayudar. Siempre y cuando se haga de manera consciente.

Es necesario cuestionarse si esta intención de aportar a la sociedad se transformará en un real impacto en la comunidad que recibe a los voluntarios. El voluntariado -por definición- es trabajar desinteresadamente con fines benéficos o altruistas, por lo que se debe evitar que se transforme en un viaje de auto-realización, centrado en el voluntario y no en la comunidad. Desafortunadamente, en los últimos años hemos sido testigos del fenómeno conocido como volunturismo (voluntariado + turismo), donde las selfies y los “me gusta” son los protagonistas, más allá del aporte propio que se debiese estar entregando.

A pesar de ser actividades bien intencionadas, muchas de ellas tienen poca visión de futuro y carecen de un impacto real. Hoy en día vemos muchos jóvenes que viajan a otros territorios no tan sólo para conocer realidades distintas a las suyas, sino que además para hacerse parte y contribuir al bien común de dichas culturas. El problema es cuando esa energía no se conduce apropiadamente.

Por cierto, no quisiera apuntar a todos los jóvenes que se interesan por hacer voluntariado, pero si alguno está pensando en ofrecerse como tal, es importante que cuente con la información correcta y tome esta decisión con la cabeza, y no solamente dejar que su corazón actúe impulsivamente pues, como todos sabemos, las buenas intenciones no bastan a la hora de vincularse en un proyecto de voluntariado. Hace falta más que eso. Hace falta vincular una expertise específica que una comunidad esté buscando, en el momento y lugar apropiados.

En este sentido, me atrevo a dar cuatro consejos para que el trabajo como voluntario sea responsable y sostenible. Por un lado, cuestiónate: “¿Es el voluntariado el uso más impactante de mi tiempo y recursos?”. Si tienes las habilidades requeridas o el lugar se enfrenta a una crisis que requiere fuerza humana donde puedas ayudar, entonces ésta puede ser una gran oportunidad.

En segundo lugar, ponte en los zapatos de las personas. Es decir, si sólo puedes ser voluntario durante un corto período de tiempo, asegúrate de que esto es lo apropiado y tiene sentido. El impacto de una clase de idiomas de dos horas es diametralmente distinta si te puedes establecer por seis meses, que te permita realizar el curso completo. Recuerda que es posible que las organizaciones necesiten solamente ayuda no calificada a corto plazo, mientras que la ayuda profesional requiere de proyectos de mediano a largo plazo.

Como tercera recomendación, investiga. Si decides viajar para hacer un voluntariado, lee previamente sobre diferentes organizaciones para comprobar que son legítimas. Por ejemplo, que esté registrada en su país de origen y con el gobierno local bajo el cual opera o comprueba cómo seleccionan a sus voluntarios y si aseguran adecuadamente la protección y la seguridad de quienes trabajan para ayudar.

Finalmente, olvídate de tu propio beneficio. Esto quiere decir que si te embarcas en un viaje con el objetivo de generar impacto social a través del trabajo voluntario, deja atrás tus preocupaciones respecto a tu propia experiencia. Pregunta en la organización elegida lo que necesitan, en vez de imponer tus propias visiones.

Sigue tus buenas intenciones, siempre es bueno escuchar este tipo de llamado. Házlo de manera responsable. ¡Buen viaje y manos a la obra!

Escrito por

Vicente Gerlach

Fecha

25 Enero, 2018

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