Blog

La Protectora y Trascender: 14 proyectos de fructífera relación

Este año cerraron exitosamente la última asesoría, que consistió en la formulación y postulación de un proyecto de arte al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), el que beneficiará a 35 niños y niñas de la comuna de Hualpén, en la región de Biobío.

Han sido catorce exitosos proyectos de trabajo conjunto entre La Protectora de la Infancia y Fundación Trascender, a través de sus voluntarios profesionales, los que ha marcado la relación de estas dos organizaciones sociales que desde distintas miradas buscan superar la pobreza y reducir las desigualdades.

La Protectora de la Infancia nació en 1894 y desde esa fecha ha innovado y creado servicios para mejorar las necesidades de los niños más desprotegidos de Chile.

El último proyecto, ejecutado este año por el trabajador social Cristóbal Sandoval, profesional voluntario de Trascender Biobío desde 2012, beneficiará a 35 niños y niñas a través de talleres de arte.

La asesoría profesional consistió en la formulación y postulación al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) de un proyecto que busca a través del arte fortalecer las capacidades de resiliencia de los menores. La iniciativa está dirigida a beneficiarios del Programa de Prevención Focalizada (PPF) del jardín infantil “Nuestra Señora del Pilar” y la residencia Tupahue, ambos en la comuna de Hualpén.

La experiencia

Miriam Riquelme, coordinadora de marketing y voluntariado de La Protectora, comentó que el trabajo con el voluntario se desarrolló de manera coordinada, lo que permitió presentar una buena postulación al FNDR en los plazos establecidos por el concurso. “Cristóbal fue muy comprometido, responsable y cordial en el trato, lo que permitió una interacción y comunicación fluida”, señaló.

Protectora_Reunión de cierre_b

En la reunión de cierre del proyecto, Carla Ceballos, de Fundación Trascender Biobío; Miriam Riquelme, de La Protectora; y el profesional voluntario Cristóbal Sandoval.

En tanto, el profesional planteó que el principal obstáculo fue el manejo del tiempo, ya que se contaba con menos de un mes para desarrollar el proyecto. “Recibí constantemente apoyo por parte de La Protectora, quienes además tenían un avance de un diseño anterior, el cual sirvió como base para el desarrollo del nuevo proyecto”.

Otro punto que Miriam Riquelme destacó como factor de éxito es la forma en que Trascender calza los perfiles solicitados por las instituciones y organizaciones sociales con los profesionales que realizan las asesorías. “Las respuestas siempre son en las fechas acordadas, existe una excelente comunicación”, se refirió.

Agrega que con Trascender “trabajamos desde el primer año que nos asentamos en Concepción. A la fecha hemos realizado 14 proyectos y todos han sido exitosos”.

El impacto

Miriam señaló que La Protectora no cuenta con recursos para pagar profesores de arte o monitores para trabajar con los niños, por lo que el objetivo principal de este proyecto es conseguir los fondos que permitan desarrollar un espacio de encuentro común entre los niños de La Protectora y la comunidad.

“Queremos que se logre valorar y entender el arte como herramienta de desarrollo social, personal e integral, como un complemento al plan de intervención psicosocial que ejecutan los profesionales de nuestros programas, favoreciendo así el proceso de reparación. Creemos que el arte influye directamente en las capacidades de resiliencia”, explicó.

En la misma línea, la profesional mencionó que serán 35 niños y niñas quienes se verán beneficiados por el programa a través de su participación en los talleres semanales con profesores calificados en temas artísticos.

“Nuestro objetivo es que logren desarrollar sus capacidades y habilidades artísticas, fortaleciendo su autoestima y desarrollando su creatividad e imaginación”, puntualizó.

Para Cristóbal Sandoval, la iniciativa le permitió interiorizarse de los beneficios que resulta del trabajo artístico en la reparación del maltrato de niños, niñas y adolescentes, además de la rica experiencia de haber postulado al FNDR.

“El proyecto también me permitió generar redes con La Protectora y conocer la manera en que el arte potencia las capacidades de resiliencia en niños y adolescentes”, complementó el profesional voluntario.

Una vez ingresado del formulario en la plataforma del FNDR, en palabras de Miriam, ahora sólo les queda esperar el avance del proyecto en sus diferentes etapas, esperando que en junio próximo se reciba la respuesta final.

“Pasado los aspectos legales y administrativos para la transferencia de fondos, comenzaremos inmediatamente a ejecutar el taller de arte, que beneficiará a niños y niñas de los tres programas que La Protectora tiene en Hualpén”, explicó.

Los programas tienen una duración de diez meses, a contar de la entrega de fondos, considerando la proyección que cada menor tiene de sí mismo respecto a su futuro.

Escrito por

Alejandro Valenzuela

Fecha

30 May, 2017

Compartir